Con los años, el café, el té, el tabaco o el vino oscurecen el esmalte. El blanqueamiento aclara ese tono sin desgastar el diente, siempre que las encías y las piezas estén sanas.
Se utiliza producto de marca homologada y autorizada por el Ministerio de Sanidad, bajo el control del odontólogo. Antes se revisa el estado de la boca y se tratan las caries o los empastes en mal estado que pudiera haber, porque un blanqueamiento sobre una boca que no está sana no da buen resultado.
Se registra el color de partida con la cámara intraoral para poder comparar el resultado, y se le explica cómo mantenerlo el mayor tiempo posible.
Beneficios principales
- Producto homologado por el Ministerio de Sanidad
- Revisión previa del estado de la boca
- Realizado bajo control del odontólogo
- Registro fotográfico del color inicial y final